¿Dónde se sitúa el límite para que la empresa pueda controlar los documentos de que hace uso el trabajador?

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 ¿Dónde se sitúa el límite para que la empresa pueda controlar los documentos de que hace uso el trabajador?

Tribunal Europeo de Derechos Humanos

TEDH (Sección 5ª) Caso Libert contra Francia

Sentencia de 22 febrero 2018

Demanda 588/2013

Resumen.  El trabajador es jefe de brigada de vigilancia de la empresa nacional de ferrocarriles francesa.

La empresa en ausencia del trabajador y sin su consentimiento realiza una revisión del ordenador asignado al trabajador después de que un sustituto del mismo encontrara documentos sospechosos.

La empresa encuentra certificados de cambio de residencia que pueden estar falsificados así como una gran cantidad de archivos con imágenes y películas de contenido pornográfico. Los archivos no se encuentran en un lugar específico que se identifique como privado.

El trabajador es despedido y alega en su defensa la infracción del derecho a la vida privada y familiar, interesando la nulidad de su defensa “por ausencia de causa real y grave”.

Antecedentes de hecho.

El trabajador despedido contaba en sus antecedentes disciplinarios con una suspensión temporal de sus funciones en el año 2007 por injurias y calumnias dirigidas a un compañero.

La causa determinante de su despido disciplinario se produce en el año siguiente. Cuando se va producir la reincorporación del trabajador éste verifica que le ha sido incautado el ordenador con el habitualmente trabajaba, trasladándole a continuación que en el mismo se habían encontrado:

  • Certificados de residencia expedidos a terceras personas en beneficio de terceros aparentemente falsos.
  • Una gran cantidad de archivos pornográficos (1562 archivos que venían a ocupar 787 megabytes).

Los citados archivos aparecían ubicados en una partición de disco duro que el trabajador denominó D:/Datos personales.

Se interpreta que el término genérico de “datos personales” podría tener relación con asuntos cuya gestión personal corresponde al trabajador, no aludiendo de forma explícita a cuestiones relativas a la vida privada. De hecho varios de tales archivos eran de carácter profesional.

El código deontológico de la empresa contemplaba expresamente que los medios informáticos puestos a disposición de los trabajadores tenían fines exclusivamente profesionales incurriendo el trabajador en una vulneración grave de las reglas establecidas al utilizar material profesional para confeccionar documentos falsos y alejarse de lo que se puede considerar conducta ejemplar, situación agravadas por tratarse de un agente a cargo de la vigilancia.

La solicitud de declaración de nulidad del despido fue desestimada en primera instancia, por el Tribunal de Apelación y por el Tribunal de Casación francés previa remisión al Tribunal Europeo de Derechos Humanos.

 

Valoraciones jurídicas:

Para resolver las cuestiones suscitadas hay que remitirse a los criterios manejados por el Tribunal de casación francés (norma interna discutida), apreciando:

  • Sentencia de 2 de octubre de 2001: el trabajador tiene derecho, incluso en tiempo y en el lugar de trabajo, al respeto de la intimidad de su vida privada, incluyendo especialmente el secreto de correspondencia. Se considera que el empleador no puede tener conocimiento de los mensajes personales enviados y recibidos por el trabajador a través de un medio informático puesto a su disposición por su trabajo, incluso cuando el empleador hubiera prohibido el uso no profesional del ordenador (Boletín 2001 V Núm. 291 p. 233).
  • Sentencia de 17 de mayo de 2005. Indicó que salvo riesgo específico concreto el empresario sólo podría abrir los archivos identificados por el empleado como de contenido personal, archivados en el ordenador puesto a su disposición, en su presencia o habiéndoselo notificado debidamente” (Boletín 2005 V Núm. 165 p. 143).
  • Por último, en una sentencia de 18 de octubre de 2006, precisó que los archivos puestos a disposición del empleado para su trabajo tendrían carácter profesional salvo que constara su identificación como privados.

El TEDH vino a considerar la existencia de una injerencia de una autoridad pública en la vida privada, pues ya que los archivos que el trabajador tenía en el ordenador que tenía asignado para el trabajo fueron abiertos sin ser informado y en su ausencia.

Pese a todo el respeto a la vida privada no se convertía en obstáculo para que el empleador abriera los archivos discutidos pues no habían sido debidamente identificados como privados.

Conclusiones:

El TEDH estima que pese a que en el derecho francés se haya consolidado un principio protector de la intimidad, el empresario puede acceder a los ficheros profesionales en ausencia del empleado, si éste usa el equipo informático facilitado y no identifica tales  archivos de forma adecuada como privados, siendo éste el motivo final por el que rechaza la solicitud del trabajador.

Enlace a la sentencia: http://www.legaltoday.com/files/File/pdfs/Sentencia-id192114.pdf

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