STS 28.03.2017 ¿Qué indemnización corresponde al trabajador tras el cese al sacar a concurso público la plaza ocupada?

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STS 28.03.2017 ¿Qué indemnización corresponde al trabajador tras el cese al sacar a concurso público la plaza ocupada?

Sentencia del Tribunal Supremo 257/2017, de 28 de marzo de 2017. Rec. 1664/2015. Indemnización de 20 días/año para personal indefinido no fijo en caso de cobertura de la plaza y subsiguiente extinción contractual.

La trabajadora, empleada del CSIC (Consejo Superior de Investigaciones Científicas), interpuso demanda interesando que se declarara el carácter improcedente del cese que le había sido notificado por la empleadora.

Tras la inicial desestimación por el JS, el TSJ madrileño estimó parcialmente el recurso y reconoció el derecho de la recurrente a percibir una indemnización de 20 días de salario por año trabajado considerando que la extinción de su contrato se había producido como consecuencia de la cobertura de la plaza que ocupaba, con contrato indefinido no fijo, toda vez que había salido a concurso en régimen funcionarial.

El TS ratificó el carácter improcedente del cese al tratarse de un contrato indefinido no fijo suscrito con la Administración, siendo la causa del mismo la cobertura reglamentaria de la plaza, manteniendo el derecho a la indemnización aludido de 20 días por año.

Pese a que la sentencia, adoptada sin la emisión de votos particulares no hace referencia explicita a la STJUE (asunto de Diego Porras) no parece caber duda de que el trasfondo resuelto en aquella de alguna manera se proyecta en esta.

Se constata en la forma expuesta la consolidación del criterio indemnizatorio de 20 días por año a los efectos de ofrecer una cobertura estable a los trabajadores indefinidos, no fijos de la Administración.

Uno de los argumentos más sólidos en la defensa de la tesis expuesta ha sido defendida expresamente por la Magistrada Segoviano Astaburuaga según la cual la inmensa mayoría de los trabajadores en esta situación acumulan una gran cantidad de años contratados por la Administración, siendo extrapolables a estas situaciones las descritas en la Doctrina Porras, donde el paralelismo se establece a tenor del prolongado número de años que suele caracterizar a las situaciones de interinidad. El economista. Laboral. Noticias

En lo que respecta al caso concreto de la trabajadora la sentencia de instancia desestimó íntegramente la demanda entendiendo que la situación mostraba una total regularidad en tanto que la plaza que venía desempeñando la actora había sido cubierta a través del correspondiente proceso oposición, concurriendo así causa justa para la extinción del contrato de trabajo.

Resultaba indiscutible que el puesto de trabajo ocupado por la trabajadora fue objeto de concurso público y, en consecuencia, cubierto en forma reglamentaria. Es por ello que resultaba procedente que aquel que hubiera superado con éxito el concurso oposición mantenía el derecho a la cobertura de la plaza que venía ocupando desde hace años la trabajadora, siendo esta una “una causa objetiva y legal, no inherente a la persona del trabajador” que venía a justificar la extinción del contrato de trabajo, sin que cupiera extender reproche a la conducta empresarial.

Lo anterior no obsta a que se entienda la existencia de un “tertium genus” entre la fijeza y la contratación temporal que ha de generar derecho al percibo de una indemnización.

La cuestión de debate se centra ante el Tribunal Supremo alrededor del importe indemnizatorio correspondiente a la trabajadora cesada. La Administración aduce que la indemnización procedente es la correspondiente a un importe de 8 días por año trabajado (art. 49.1 b LET a tenor de la redacción aplicable al momento de producirse el conflicto), en tanto que la trabajadora interesa la aplicación de la indemnización por despido improcedente –en aplicación de esta pretensión se aduce una doctrina apoyada en hechos difícilmente asimilables pues se trataba de plazas no cubiertas por trabajadores que hubieran superado el proceso selectivo propio de la adjudicación de la plaza de funcionario.

La solución final se concreta en la aplicación de una indemnización de 20 días por año y tiene en consideración:

1º.- Que pese a que la figura del trabajador con contrato indefinido no fijo deriva una  construcción jurisprudencial, aparece contemplada en el RDL 5/2015 de 30de octubre, por el que se aprueba el texto refundido de la Ley del Estatuto Básico del Empleado Público.

2º.- Se aprecia la relevancia que ha de tener el “uso abusivo de la contratación temporal” por parte de determinados órganos administrativos.

3º.- La Sala aprecia que si se usan criterios análogos (indemnización aplicable a contratos temporales válidos, como el de obra o servicio determinado en importe equivalente a 12 días por año) un criterio de equidad –ante el vacío normativo existente- lleva a que la extinción de un contrato indefinido no fijo alcance una cuantía superior a este límite siendo la siguiente escala teóricamente aplicable la correspondiente a la reconocida de 20 días por año.

Un estudio más profundo de la cuestión en el enlace Blog del profesor Eduardo Rojo

Enlace a la sentencia del Tribunal Supremo de 28 de marzo de 2017, Rec. 257/2017 Sentencia TS 28 de abril 2017, núm. 257/2017

 

 

 

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