Formulario para solicitar la devolución de lo abonado por el impuesto de plusvalía

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Formulario para solicitar la devolución de lo abonado por el impuesto de plusvalía

Como es sabido la Sentencia del Tribunal Constitucional de 11 de Mayo de 2017 se ha pronunciado acerca de que el impuesto de plusvalía no podrá gravar actos o hechos que no sean exponentes de riqueza real o potencial.

 La sentencia que se cita ha venido a declarar por unanimidad la inconstitucionalidad y nulidad de los arts. 107.1, 107.2 a) y 110.4 del texto refundido de la Ley Reguladora de las Haciendas Locales, aprobado por el Real Decreto Legislativo 2/2004, de 5 de marzo.

En este fallo, de aplicación a todo el territorio del Estado, el TC reitera la doctrina establecida en las sentencias 26/2017 y 37/2017, referidas, respectivamente, al establecimiento de este mismo impuesto en los territorios históricos de Guipuzkoa y Álava. En estas resoluciones, el Tribunal apreció que el establecimiento por el legislador de impuestos que graven el incremento del valor de los terrenos urbanos es constitucionalmente admisible siempre y cuando aquellos respeten el principio de capacidad económica (art. 31.1 CE). Además indicó que, en la salvaguarda de tal  principio, el impuesto no puede en ningún caso gravar actos o hechos que “no sean exponentes de una riqueza real o potencial”.

En consecuencia para el TC, el legislador no puede establecer un tributo teniendo en consideración actos o hechos que no evidencien una situación de riqueza real o potencial. Y matiza respecto del impuesto que discutimos que éste se está aplicando en supuestos en los que la riqueza no es siquiera potencial, sino directamente inexistente, virtual o ficticia.

El Tribunal especifica que el objeto del impuesto regulado por la norma estatal ahora cuestionada es el incremento del valor que pudieran haber experimentado los terrenos durante un determinado intervalo de tiempo.

Pese a lo anterior el gravamen no se vincula necesariamente a la existencia de ese incremento, sino “a la mera titularidad del terreno durante un periodo de tiempo computable entre uno (mínimo) y veinte años (máximo)”. En consecuencia, añade la sentencia, “basta con ser titular de un terreno de naturaleza urbana para que se anude a esta circunstancia, como consecuencia inseparable e irrefutable, un incremento de valor sometido a tributación que se cuantifica de forma automática mediante la aplicación al valor que tenga ese terreno a efectos del impuesto sobre bienes inmuebles al momento de la transmisión, de un porcentaje fijo por cada año de tenencia, con independencia no solo del quantum real del mismo, sino de la propia existencia de ese incremento”.

Ello implica que el mero hecho de haber sido titular de un terreno de naturaleza urbana durante un determinado periodo temporal implica necesariamente el pago del impuesto, incluso cuando no se ha producido un incremento del valor del bien o, más allá, cuando se ha producido un decremento del mismo. Esta circunstancia, explica el Tribunal, impide al ciudadano cumplir con su obligación de contribuir “de acuerdo con su capacidad económica (art. 31.1 CE)”.

            La sentencia citada del Tribunal Constitucional declara inconstitucionales y nulos los preceptos citados y advierte que resulta necesario analizar los impuestos que se hubieran pagado por este concepto respecto de cada transmisión llevada a cabo, con objeto de  advertir los requisitos descritos en aquella y reclamar, si procede, el importe indebidamente abonado, siendo recomendable revisar no solo las autoliquidaciones sino también aquellas liquidaciones firmes que se hubieran devengado en los últimos cuatro años.

En consecuencia en supuestos en que la transmisión del inmueble no ha implicado un incremento del valor del mismo, sino todo lo contrario, una disminución más que considerable del mismo, advierte el TC que se está sometiendo a tributación situaciones que no muestran una capacidad económica, siendo ello contrario al mencionado Art. 31.1 de la CE.

Con anterioridad al pronunciamiento del TC, otros tribunales se han pronunciado en el mismo sentido descrito:

* La STSJ de Cataluña, en la Sentencia Nº 805/2013, de 18 de Julio, concluía que, conforme al Art. 104 de la Ley de Haciendas Locales, si el impuesto grava el incremento del valor del terreno, puesto de manifiesto con la transmisión; si no hay tal incremento tampoco habrá lugar a la sujeción al impuesto.

* Las SSTSJ de Castilla-León, de 10 y 28 de Junio de 2016,  SSTSJ Cataluña, de 21 de marzo y 9 de mayo de 2012 y 21 de abril de 2014; STSJ Madrid, de 24 de abril de 2014,

han venido a establecer que la ausencia objetiva de incremento del valor da lugar a la no sujeción al impuesto; dado que no se materializa el hecho imponible del mismo; de modo que si falta un elemento esencial del hecho imponible no puede surgir la obligación tributaria.

* El Juzgado de lo Contencioso Administrativo de Barcelona, en su sentencia de 22 de enero de 2013, Recurso 152/2012, advertía:

“…habida cuenta que aparecen perfectamente identificados los valores de transmisión de las fincas, obrando en los documentos 13 y 14 del escrito de demanda escritura de compraventa de las fincas en fecha 9 de Febrero de 2005 y escritura de transmisión efectuada en fecha 29 de Junio de 2010, en las que se hace constar como valor de adquisición de la finca 715.323 € y como valor de transmisión 602.605,32 €, siendo aquellos perfectamente razonables como valor de mercado y sin que se haya desplegado prueba contradictoria por la parte procesal al respecto, debe concluirse que resulta acreditada y constatada la disminución en términos reales del valor sufrido por las fincas de autos, lo que nos debe llevar forzosamente a concluir en aplicación de la praxis jurisprudencial expuesta la inexistencia del hecho imponible y consecuentemente la no sujeción al IVTNU, y ello sin perjuicio del resultado positivo que arroja la base imponible del impuesto, imponiéndose la estimación de la demanda.”

* Y, para finalizar la Sentencia del Juzgado de lo Contencioso Nº 1 de Burgos, de 29 de Marzo de 2017, considera que:

El hecho imponible exige, como presupuesto necesario, que se produzca un incremento de valor del terreno en el momento del devengo del Impuesto y teniendo en cuenta el periodo que se considere en la correspondiente liquidación tributaria. La base imponible del Impuesto solamente se tendrá en cuenta cuando se ha producido el incremento de valor del terreno cuantificándolo de una manera objetiva en función de las reglas previstas en el artículo 107 del TRLRHL y en el artículo 7 de la ordenanza fiscal. En consonancia con lo establecido en el referido artículo 7, el incremento del valor del terreno que determina la existencia del hecho imponible del Impuesto ha de producirse en términos económicos y reales. Solamente de esta manera se respetará la esencia y la razón de ser del Impuesto, que hay que relacionar con la participación de la comunidad en las plusvalías generadas y puestas de manifiesto en un momento determinado, que es el del devengo. La exigencia del Impuesto, máxime si se tiene en cuenta que el mismo es directo, sin haberse producido una plusvalía en los términos indicados contraviene los principios que rigen el sistema tributario, tal y como los mismos se establecen en la Constitución y en la Ley General Tributaria. Lo determinante, atendiendo a la naturaleza y finalidad del Impuesto, es la existencia de un incremento real del valor del terreno debiendo entenderse -como ya se ha dicho y ahora se insiste en ello- que la aplicación de los criterios legales de cuantificación de la base imponible solamente pueden tenerse en cuenta cuando existe el incremento real del valor del terreno, que es lo que, según el hecho imponible, grava el Impuesto y permite su liquidación.”

Nuestra Ley General Tributaria y el Real Decreto 520/2005, de 13 de mayo, en lo que se refiere a la revisión de actos en vía administrativa, contempla la posibilidad de interesar la devolución de las cantidades que, una vez ingresadas en la Hacienda Pública, resulten indebidas. Es el caso de las cantidades abonadas a tenor del impuesto de plusvalía, de conformidad con todo lo expuesto y acreditado en el cuerpo del presente escrito.

En atención a lo expuesto acompaño y comparto un formulario para solicitar la devolución del impuesto de plusvalía en aquellos supuestos en que el obligado tributario puede acreditar que el bien objeto de tributación no ha experimentado un incremento en su valor.

Formulario.ImpuestoPlusvalía

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