“La delimitación conceptual del suicidio como contingencia profesional y su tutela jurisprudencial”

“La naturaleza jurídica de las enfermedades surgidas en el trabajo”
1 septiembre, 2013
“El accidente de trabajo in itinere y su análisis jurisprudencial”
4 diciembre, 2013

“La delimitación conceptual del suicidio como contingencia profesional y su tutela jurisprudencial”

Se lleva a cabo un análisis jurisprudencial de suicidio y su consideración como accidente de trabajo. El artículo de referencia incorpora la doctrina más reciente.

“La delimitación conceptual del suicidio como contingencia profesional y su tutela jurisprudencial”, Actualidad Laboral, septiembre/2013, págs. 1 a 21, Collado Mediano, ISSN 0213-7097.

El acto consciente y deliberado, ejecutado por el accidentado, consistente en la causación de lesiones con la intención de quitarse la vida parece romper la conexión propia del accidente de trabajo, excluyendo la protección profesional. Estos actos, en que la lesión es consecuencia necesaria y pretendida, quedan, en principio, al margen de su ámbito de protección. Pese a ello, el suicidio, o su intento frustrado, presentan más dificultad a la hora de su calificación en la medida en que, con frecuencia, el trabajo puede ser el causante directo o, al menos, el factor desencadenante de los trastornos mentales que lo propician.

Un consistente argumento contrario a la calificación del suicidio como accidente laboral deriva de la ruptura del nexo causal que provoca un acto de autolesionismo, pues en la medida que comporta la causación de un acto doloso, se sitúa en aplicación del artículo 115.4b) LGSS fuera de la protección profesional. Pese a ello aunque en una impresión inicial, pueda entenderse que el concepto de suicidio es ajeno al de enfermedad o accidente no lo es en relación al concepto amplio y propio de este ámbito, en la medida en que se equipara el accidente con el resultado lesivo a las asimilaciones establecidas respecto al mismo y, en cualquier caso, respecto del concepto residual de enfermedad común.

En el estado actual de la cuestión, tras un superado periodo jurisprudencial que alcanzó hasta el año 1970 en que se rechazaba frontalmente la calificación de este suceso como laboral –se entendía que si el suicidio era plenamente probado, faltaba el nexo causal que debe existir entre el trabajo y la muerte-, se plantea la exigencia de que sea posible atribuir el resultado dañoso a la actividad laboral, de modo que la comprobación efectiva de la relación con el trabajo constituye un punto de partida a partir del cual se ha de tomar en consideración si la decisión suicida se ha de atribuir al mismo.

Con carácter básico habrá de identificarse la conexión de causalidad entre el trabajo y la conducta de suicidio, concretándose en la existencia o no de trastorno mental del suicida y en la etiología laboral o no de dicho trastorno mental o de la enfermedad mental a que conduce a la decisión suicida.

suicidio

Deja una respuesta