¿Qué puedo hacer si el empresario no paga los salarios -o recurre al despido- aprovechando la falta de alta en Seguridad Social?

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¿Qué puedo hacer si el empresario no paga los salarios -o recurre al despido- aprovechando la falta de alta en Seguridad Social?

Una de las estrategias características del trabajo en negro consiste en dilatar el pago de los salarios o aburrir al trabajador – previamente exprimido por la empresa- buscando que sea el propio trabajador el que abandone el puesto de trabajo.

En tales supuestos que pueden desembocar en un despido verbal las opciones que tiene el trabajador pasan por presentar una demanda (por despido y/o salarios adeudados) que irá precedida de papeleta de conciliación. El problema más difícil de sortear en estos casos no es otro que acreditar la existencia de la relación laboral, así como sus características (jornada, antigüedad, categoría profesional, salario devengado…).

La prueba puede oscilar entre aquella que es relativamente fácil y aquella que resulta diabólica (supuestos en que apenas hay testigos y la relación laboral no se presta en establecimiento regularizado o bien no se encuentra abierto de cara al público).

Por el motivo expuesto si el trabajo prestado no aparece avalado por un contrato de trabajo regular resulta prudente acumular pruebas desde el primer día (fotografías en el trabajo, correos electrónicos que recojan órdenes empresariales o la propia actividad desempeñada, testigos, relación mantenida con los clientes, etc…).

Buena parte de los contratos de trabajos verbales albergan un auténtico trabajo en negro al margen de las obligaciones asociadas a la Hacienda Pública y a la Seguridad Social –no se producen ni cotizaciones, ni retenciones- que obviamente son obligatorias en cualquier caso. Se produce así una reducción de costes del factor trabajo a través de una actividad fraudulenta

En este contexto son dos las opciones que se abren para el trabajador: denunciar a la Inspección de Trabajo o formular una demanda judicial.

Si no hay pruebas sólidas de la relación laboral la opción de la Inspección de Trabajo puede ser una opción muy interesante. Si el horario de prestación de servicios es regular bastaría con reproducirlo en la denuncia. Si la Inspección de Trabajo se persona en el centro de trabajo y lo constata podrá declarar la existencia de la relación laboral –que normalmente se declarará indefinida si no hay un factor acreditativo de que la prestación laboral es claramente de carácter temporal-. Asimismo la Inspección a tenor de las pruebas e indicios que tenga a su disposición podrá acordar el levantamiento de actas de infracción que recojan retroactivamente el tiempo de trabajo prestado por el trabajo en situación irregular de no alta en Seguridad Social. Es de notar que en estos casos si se produce un despido del trabajador, éste podrá sólidamente defender que se trata de un despido nulo pues sería consecuencia de la reclamación de derechos ejercitada por el trabajador.

En otro caso el trabajador –si dispone de pruebas sólidas que acrediten su relación laboral o bien se ha precipitado la decisión de su despido- podrá formular su demanda de despido. En estos supuestos el éxito de la acción judicial vendrá determinada por la consistencia de las pruebas de que disponga y, en buena medida, de la habilidad para hacerlas valer en sede judicial.

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